Con trabajo voluntario, familias de la institución de Encarnación realizaron tareas de pintura y refacción para que los alumnos inicien el ciclo lectivo en un espacio renovado y acogedor.


Con un notable espíritu de colaboración, los padres de familia del cuarto grado de la Escuela John F. Kennedy de Encarnación se unieron en una jornada de trabajo voluntario para poner a punto el aula de sus hijos.

Ante el inicio del ciclo lectivo, este grupo decidió tomar la iniciativa y encargarse personalmente de las tareas de mantenimiento, con el objetivo de que los estudiantes comiencen sus clases en un ambiente renovado y motivador.

La jornada incluyó la pintura y restauración de las mesas y sillas, además de diversas refacciones en la infraestructura de la sala.

Equipados con herramientas y materiales adquiridos mediante el esfuerzo compartido, los padres dedicaron su tiempo para asegurar que cada detalle estuviera en condiciones óptimas. Esta acción no solo mejora el entorno físico, sino que refuerza el vínculo entre la comunidad educativa y las familias, demostrando que el compromiso con la educación se refleja también en el cuidado del espacio común.

El resultado de este esfuerzo colectivo permitirá que los alumnos encuentren un salón acogedor en su primer día de clases. Los organizadores destacaron que estas iniciativas buscan inspirar a otros grados y fortalecer la cultura del trabajo en equipo, subrayando que un entorno agradable es clave para el bienestar y el rendimiento escolar.

La comunidad educativa ha recibido con gratitud este gesto, que pone de manifiesto cómo la participación activa de los padres impacta directamente en la calidad de vida de sus hijos.