Un hecho de supuesta agresión física y verbal contra un personal de blanco, registrado en el área de Urgencias, volvió a poner en el centro del debate la necesidad de garantizar condiciones seguras de trabajo para el personal sanitario.
- 23/02/2026
- Por Edicion Prensa
El caso fue abordado por el director de la Séptima Región Sanitaria, Dr. Jorge Ayala, y el director del hospital, Dr. Eleno Arévalos, quienes brindaron detalles sobre lo ocurrido y la respuesta institucional ante el incidente.
De acuerdo con las autoridades, el hecho se produjo durante una jornada de alta demanda, en un servicio caracterizado por la atención constante de pacientes en estado crítico o con patologías complejas. En ese contexto, recordaron que el sistema de clasificación utilizado —conocido como RAC (Recepción, Acogida y Clasificación)— establece prioridades en función de la gravedad del paciente y no por orden de llegada, siguiendo estándares aplicados a nivel nacional e internacional.
Según lo informado, el profesional agredido se encontraba cumpliendo funciones dentro del área de atención cuando fue atacado por un familiar de un paciente. El hecho incluyó agresiones físicas, verbales y expresiones de carácter discriminatorio, lo que generó la inmediata activación de los protocolos internos.
Las autoridades sanitarias señalaron que el caso cuenta con documentación respaldatoria, incluyendo registros en libros de acta, descargos de los involucrados y testimonios de testigos. Asimismo, se iniciaron procesos administrativos que se encuentran en curso, además de acciones judiciales impulsadas de manera particular por la víctima.
Tanto el doctor Ayala y como el doctor Arévalos coincidieron en que el sistema de clasificación busca garantizar la atención oportuna de los casos más graves, lo que puede implicar que pacientes con menor urgencia deban aguardar, incluso si llegaron primero. “Es un mecanismo que prioriza la vida”, remarcaron.
Finalmente, las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía a comprender la complejidad del funcionamiento de los servicios de urgencia y a mantener una actitud de respeto hacia el personal de salud, reiterando que no se tolerarán situaciones que pongan en riesgo la integridad física, emocional o psicológica de médicos, enfermeros y funcionarios del sistema público.