Vecinos de San Pedro del Paraná y José Leandro Oviedo denuncian el deterioro de la antigua vía y reclaman una intervención que garantice una circulación segura y permanente.


El mal estado de los caminos en el tramo viejo de la Ruta 8, que conecta los distritos de San Pedro del Paraná y José Leandro Oviedo, genera nuevamente preocupación entre pobladores de la zona, quienes exigen una solución definitiva por parte de las autoridades.

El sector se mantiene como una de las principales demandas de las comunidades, debido a las dificultades que enfrentan diariamente cientos de personas que utilizan esta vía para trasladarse entre ambos distritos.

Los pobladores señalan que las condiciones actuales dificultan la circulación y representan un riesgo para conductores y usuarios, especialmente para quienes dependen de este camino para llegar a sus lugares de trabajo, instituciones educativas, centros de salud y otros servicios.

Ante esta situación, los vecinos insisten en la necesidad de contar con un camino de todo tiempo que permita garantizar una circulación más segura y facilitar el traslado de personas y productos, particularmente para las familias de las zonas rurales.

“Lamentable el estado de abandono del camino, Ruta 8 tramo viejo. Promesa de los políticos de turno”, expresaron pobladores al manifestar su indignación por la falta de una respuesta concreta al reclamo que, según aseguran, viene siendo planteado desde hace tiempo.

La preocupación también apunta al prolongado deterioro de una vía que continúa siendo utilizada pese a la existencia de alternativas de circulación. Para los habitantes de las comunidades cercanas, la falta de mantenimiento termina afectando directamente su vida cotidiana y las actividades productivas.

Los pobladores esperan que las autoridades responsables tomen conocimiento de la situación y gestionen una intervención urgente que permita recuperar las condiciones de transitabilidad del tramo.

La comunidad sostiene que el mejoramiento de este camino no debe ser considerado un beneficio extraordinario, sino una necesidad básica para garantizar el derecho a una circulación segura y mejorar las condiciones de vida de quienes diariamente dependen de esta importante conexión vial.