Tras largas jornadas de juicio y luego de unas 10 horas de deliberación, el Tribunal de Sentencia de Caaguazú condenó esta madrugada a penas de entre 3 y 10 años de prisión a cinco acusados que, según se probó, estuvieron vinculados al crimen.


Tras largas jornadas de juicio y luego de unas 10 horas de deliberación, el Tribunal de Sentencia de Caaguazú condenó esta madrugada a penas de entre 3 y 10 años de prisión a cinco acusados que, según se probó, estuvieron vinculados al crimen de María Fernanda Benítez, la joven que, estando embarazada, fue asesinada y quemada por un adolescente de 17 años en Coronel Oviedo, en mayo de 2025.

Por unanimidad, los jueces Luis Ovelar, Andrea Riquelme y Víctor Vera condenaron a 10 años de prisión a Mikhaella Chiara Yasy Rolón Melgarejo, amiga del principal sospechoso del crimen. Se probó que esta lo instigó a cometer el hecho de feminicidio y acabar con la vida de Mafe. La joven brindó instrucciones al presunto autor del crimen para la realización del aborto del bebé de la víctima y para matarla sin dejar rastros.

Para el Tribunal, la participación de esta quedó plenamente probada, principalmente con los mensajes que intercambió con el sospechoso del hecho. Gracias a sus mensajes, según el fallo, Rolón animó al acusado a cometer el crimen. Por otro lado, el Tribunal la absolvió respecto de los hechos de omisión de dar aviso de un hecho punible, incitación a cometer hecho punible y apología del delito.

Por otro lado, en mayoría, el Tribunal condenó a 3 años de cárcel al exsuegro del supuesto feminicida, Ricardo Andrés León Villamayor, al tener por probado que trasladó y ocultó al presunto feminicida entre el 30 y 31 de mayo de 2025, resguardándolo en distintas propiedades y alojándolo también en un hotel, además de ocultar la motocicleta utilizada en el hecho investigado.

El hombre fue sentenciado por frustración de la persecución y ejecución penal, ya que sabía dónde estaba el adolescente, tenía conocimiento de la desaparición de la víctima y, pese a todo ello, no informó a las autoridades sobre el hecho e incluso borró imágenes del circuito cerrado.

En relación con el farmacéutico Franco Antonio Acosta Céspedes, este fue condenado a 5 años de prisión tras probarse que vendió medicamentos abortivos al adolescente investigado por el crimen de Benítez. Con base en varios indicios, el Tribunal también llegó a la conclusión de que las lesiones de pinzamiento que se constataron en el útero de la víctima fueron causadas por el condenado cuando le practicó un aborto en su local.

De igual manera, se probó que este eliminó los registros del circuito cerrado de su farmacia antes de un allanamiento, afectando la obtención de evidencia relevante para la investigación. Debido a estas circunstancias, Acosta fue condenado por tentativa de aborto y por frustración de la persecución y ejecución penal.

Finalmente, Karen Villar y Armando Silva, padres del principal sospechoso del crimen, fueron condenados a 4 años y 6 meses de pena privativa de libertad por los hechos de simulación de hecho punible y exposición al peligro del tránsito terrestre.

Para el colegiado, ambos denunciaron falsamente ante la Policía Nacional la desaparición de su hijo el 31 de mayo de 2025, pese a haberlo ubicado junto al condenado Ricardo Villamayor, con quien lo trasladaron y lo dejaron bajo resguardo en una propiedad de este último.

Del mismo modo, se probó que los mismos toleraron y permitieron que su hijo manejara una motocicleta pese a no contar con registro por ser menor de edad.

FUENTE: MEGACADENA