Detrás de cada carrera hay esfuerzo, disciplina y sueños que no entienden de obstáculos. Pero para muchos, ese camino solo es posible si alguien decide correr a su lado.


En cada paso, en cada kilómetro recorrido, hay una historia de superación que merece ser contada. Este domingo, en la Costanera República del Paraguay, la atleta con discapacidad visual Marisol Medina volvió a demostrar que los límites existen para ser desafiados, al completar los 7 kilómetros de la competencia “Encarnación Corre”.

Acompañada por su guía, Juan Ferreira, Marisol no solo cruzó la meta, sino que también alzó la voz por una causa que necesita más manos solidarias: la incorporación de nuevos guías que permitan a más atletas con discapacidad visual entrenar y competir.

“Necesitamos más personas que se animen a acompañarnos”, expresó con esperanza, invitando a voluntarios a sumarse a esta experiencia que, más que deportiva, es profundamente humana.

Medina, quien entrena desde hace varios meses y ya ha participado en competencias en distintas ciudades, celebró además un importante avance en materia de inclusión: el Campeonato Regional de Corridas de Calle de Itapúa incorporó oficialmente la categoría de deportes adaptados, abriendo puertas para que más personas con discapacidad puedan formar parte de estas actividades. Como incentivo, las inscripciones para esta categoría son completamente gratuitas.

Detrás de cada carrera hay esfuerzo, disciplina y sueños que no entienden de obstáculos. Pero para muchos, ese camino solo es posible si alguien decide correr a su lado.

Quienes deseen convertirse en guía y ser parte de este inspirador desafío pueden comunicarse al 0975 103933. Porque a veces, lo único que se necesita para cambiar una vida… es estar dispuesto a dar el primer paso junto a otro.