La recesión en la microeconomía afecta directamente el consumo de productos básicos.
- 03/08/2026
- Por Edicion Prensa
Luis Ibarra, presidente de la Asociación de Almaceneros Minoristas del Paraguay, analizó la difícil situación que atraviesan los comercios barriales y confirmó que la libreta de almacén todavía tiene plena vigencia en los hogares paraguayos. La falta de dinero en efectivo en las calles representa el principal problema para los ciudadanos, enfatizó.
“La gente está comiendo a crédito”, afirmó, detallando que muchos clientes que antes compraban al contado ahora solicitan crédito para la adquisición de alimentos.
Algunos consumidores agotan sus recursos económicos cerca del día 20 de cada mes, situación que dificulta la reposición de mercaderías en las despensas locales. El representante explicó que las familias de clase media también sufren por esta crisis. Estos hogares debaten entre el pago de la libreta o el cumplimiento de las facturas de servicios públicos.
Además, la demora en el cobro de salarios genera una cadena de deudas que alcanza a los almaceneros. Algunos empleados públicos y trabajadores independientes no perciben sus haberes en las fechas previstas.
El uso de tarjetas de crédito para la compra de comida aumentó por la carencia de circulante. Ibarra describió este fenómeno como un constante “bicicleteo” de las cuentas personales. Los usuarios buscan beneficios en grandes cadenas pero mantienen sus deudas pendientes en los comercios de cercanía.
El reciente aumento en el precio del combustible impacta los costos de los productos frescos. “El tomate, la carne y los lácteos sufrieron ajustes de precios de forma inmediata”, comentó el almacenero. El encarecimiento del transporte se trasladó con rapidez a la estructura de costos de los alimentos.
Ibarrola subrayó que la estabilidad macroeconómica del país todavía no beneficia al bolsillo del ciudadano común.
FUENTE: MONUMENTAL