El Observatorio del Ministerio Público informó que al mes de abril, ingresaron un total de 1.654 denuncias por el hecho punible de pornografía relativa a niños y adolescentes.


El Observatorio del Ministerio Público informó que al mes de abril ingresaron un total de 1.654 denuncias por el hecho punible de pornografía relativa a niños y adolescentes.

Desde el Observatorio visibilizaron el preocupante aumento de denuncias por este crimen en Paraguay durante los últimos seis años.

Las cifras registradas para iniciar una causa penal entre el 2021 y 2026 totalizan 11.815 denuncias y lo más alarmante es que estos números sólo representan el 30% del total de los reportes que llegan al Ministerio Público. 

Es decir, el 70% queda en un subregistro por falta de elementos técnicos o pruebas a ser remitidas por otras entidades que permitan aclarar los hechos que efectivamente existieron.

Según datos del Departamento de Estadísticas del Ministerio Público, en el año 2021 se recibieron un total de 2.796 denuncias y en el 2022 un total 1.859 causas.

Entre tanto, en el 2023 ingresaron 107 reportes, aunque la cifra que refleja una aparente disminución, la realidad señala que solo éstas fueron filtradas por razones operativas de las Unidades Especializadas.

En 2024 se observó un incremento significativo, cerrando el periodo con 2.937 denuncias, superando notablemente las cifras de años anteriores. Durante el año pasado, las denuncias disminuyeron levemente, totalizando 2.462 casos a nivel país.

Las denuncias provienen de distintos puntos del país; sin embargo, los departamentos y zonas con mayor incidencia son Asunción, Central, Caaguazú, Itapúa y Alto Paraná.

Los reportes son derivados principalmente a las Unidades Especializadas en Delitos Informáticos y Trata de Personas del Ministerio Público.

El Observatorio del Ministerio Público señala que los meses con mayor concentración de denuncias a nivel nacional son diciembre, enero, marzo, abril, mayo y julio.

Señales de alerta importantes en niños, niñas y adolescentes

  • Cambios bruscos de conducta
  • Miedo excesivo o aislamiento
  • Conductas sexualizadas inapropiadas para la edad
  • Ansiedad o temor al utilizar dispositivos electrónicos
  • Recepción de regalos o dinero sin explicación
  • Contactos secretos con adultos o amistades virtuales

En adultos o entornos cercanos

  • Interés obsesivo hacia menores de edad
  • Solicitud de fotografías íntimas.
  • Intentos de aislamiento deliberado de niños, niñas o adolescentes
  • Creación de perfiles falsos.
  • Intercambio oculto de archivos o contenidos digitales.

Recomendaciones a tener en cuenta

  • Promover una educación digital y sexual adecuada a la edad
  • Supervisar responsablemente el uso de internet y redes sociales
  • Fomentar un ambiente de confianza para que niños, niñas y adolescentes puedan hablar sin temor
  • Denunciar inmediatamente cualquier situación sospechosa
  • Evitar compartir imágenes de menores de manera irresponsable en redes sociales
  • Impulsar capacitaciones permanentes en instituciones educativas y organismos públicos