La doctora Fátima Bogado resalta que este examen neonatal permite identificar patologías congénitas a tiempo, iniciar tratamientos oportunos y mejorar la calidad de vida de los niños y sus familias.


La profesional explicó que este programa es impulsado por la Séptima Región Sanitaria y forma parte de una estrategia implementada a nivel nacional para detectar de forma temprana ciertas enfermedades congénitas.

“El objetivo es que todo niño recién nacido salga del establecimiento de salud con su test del piecito realizado, para poder detectar tempranamente patologías congénitas, iniciar el tratamiento oportunamente y disminuir las complicaciones”, señaló.

Diagnóstico temprano para mejorar la calidad de vida

Bogado explicó que las enfermedades que detecta este examen están presentes desde el nacimiento, por lo que el diagnóstico temprano permite iniciar tratamientos que mejoran significativamente la calidad de vida de los pacientes.

“Son patologías congénitas, es decir que vienen con el nacimiento. No se curan, pero sí se pueden tratar, y ese tratamiento hace una diferencia enorme en la calidad de vida del niño y también de su familia”, afirmó.

Superar temores y mitos

La médica recordó que en los inicios del programa existía cierta resistencia por parte de algunos padres, quienes temían realizar la prueba a sus hijos.

Sin embargo, gracias al trabajo del personal de salud y a la información brindada a las familias, la situación fue cambiando con el tiempo.

“Con mucha paciencia y empatía logramos avanzar. Hoy en día las propias mamás solicitan que se realice el test a sus bebés”, destacó.

Prevención desde la educación

La doctora también resaltó que el trabajo de concienciación no se limita a los centros de salud, sino que se desarrolla en conjunto con instituciones educativas mediante estrategias de promoción.

En ese sentido, mencionó la articulación con el programa Escuelas Saludables, que permite difundir información preventiva entre estudiantes y familias.

Además, señaló que otra herramienta importante en la prevención de defectos congénitos es el consumo de ácido fólico, una vitamina que puede reducir significativamente el riesgo de ciertas malformaciones.

“Al principio también había dudas sobre el ácido fólico, pero cuando se explica que es una vitamina que puede prevenir hasta el 70% de los defectos congénitos, la gente comprende su importancia”, explicó.

Finalmente, Bogado subrayó que el trabajo conjunto entre programas de salud, profesionales y la comunidad ha permitido avanzar significativamente en la concienciación y prevención, fortaleciendo la atención neonatal en todo el país.