El viceministro Sborovsky detalló la expansión del parque automotor paraguayo y su impacto en la matriz energética local.


El parque automotor paraguayo creció un 139 % entre 2014 y 2025, mientras que la venta de combustibles aumentó un 80 % en el mismo periodo. Las cifras oficiales muestran una transformación importante en la movilidad del país y, al mismo tiempo, plantean nuevos desafíos para la logística y el abastecimiento.

El viceministro de Comercio y Servicios, Alberto Sborovsky, presentó estos datos ayer durante la cumbre económica Energías Paraguay 2026. “Resulta muy difícil encontrar un crecimiento similar en la región”, sostuvo al referirse tanto al aumento de la cantidad de vehículos como al volumen de combustibles comercializados.

El Ministerio de Industria y Comercio (MIC), a través de la Dirección General de Combustibles, es el encargado de regular este mercado y fiscalizar el cumplimiento de las buenas prácticas en el sector. Sin embargo, la institución no interviene en la fijación de los precios finales que pagan los consumidores en las estaciones de servicio.

Política de biocombustibles y crecimiento del parque automotor

En este contexto, el Gobierno apuesta por los biocombustibles como una herramienta para diversificar la matriz energética y, a la vez, dar mayor valor a las materias primas producidas en el país.

Paraguay, junto con Brasil, se encuentra entre los países de la región con mayor proporción de etanol mezclado con las naftas. Actualmente, la mezcla obligatoria alcanza el 30 %.

La meta oficial es elevar ese porcentaje al 32 % para 2030. Además, un decreto reciente establece que la mitad del etanol utilizado deberá provenir de la caña de azúcar, con la intención de fortalecer al sector cañero y atraer nuevas inversiones. La normativa también permite al MIC modificar temporalmente esa cuota en situaciones de fuerza mayor, con el fin de asegurar el abastecimiento.

El desafío del biodiésel y la dependencia del gasoil importado

Paraguay importa actualmente todo el gasoil que consume, ya que no produce ni refina este combustible a nivel local. Según los datos presentados, el precio del producto acumuló un aumento del 113 % en lo que va del año, una situación que vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reducir la dependencia de las importaciones.

El biodiésel cuenta actualmente con una mezcla obligatoria del 7 % en el mercado paraguayo. Como referencia, Argentina aplica un 7,5 % y Brasil llega al 15 %. El Gobierno prevé elevar la proporción local al 8 % a partir de enero próximo.

De acuerdo con Sborovsky, la política de biocombustibles permite al país ahorrar alrededor de USD 260 millones al año en divisas.

Inversiones, empleo y nuevas oportunidades

La cadena productiva cuenta actualmente con nueve plantas alcoholeras y tres plantas de biodiésel, que en conjunto generan 76.741 empleos directos.

Las exportaciones de etanol alcanzaron recientemente los USD 80 millones, mientras que los envíos de biodiésel al exterior sumaron USD 34 millones.

A esto se agregan inversiones privadas acumuladas por más de USD 560 millones en estas industrias. Solo durante 2025 se procesaron 4,7 millones de toneladas de materia prima nacional.

Ante el crecimiento sostenido del mercado, Sborovsky señaló que las estaciones de servicio deberían avanzar hacia un modelo más amplio, convirtiéndose en centros integrales de consumo. También propuso la conformación de grupos de compra para optimizar costos, mejorar la logística y desarrollar centros de distribución.

Fuente: Última Hora/RDN