Roberto Oliveira, de 36 años, está detrás del personaje, admirado por chicos y grandes e inspirado en el guerrero marinero de los pueblos nórdicos.
- 07/09/2026
- Por Edicion Prensa
En medio de tiempos difíciles, cuando el mundo parecía detenerse y la incertidumbre golpeaba fuerte por la pandemia del Covid 19, en el distrito de Jesús, Departamento de Itapúa, comenzó a gestarse una historia distinta, la de Roberto Oliveira (36) que decidió transformar esos días grises en una oportunidad.
Su historia que no nació del ruido, sino del silencio, de la imaginación y de un corazón que se negó a rendirse. Es que en los años 2020 y 2021, todo era quietud y silencio por las cuarentenas o restricciones que imponía el Gobierno como una medida de contrarrestar la propagación del virus que mató a miles en el Paraguay y a millones en todo el mundo, este hombre decidió personificarse como un vikingo.
Raíz. Entre series y películas, surgió una idea que poco a poco fue tomando vida. Sin imaginar hasta dónde llegaría, empezó a dejar crecer su cabello, su barba, y con valentía, creatividad y superación, cada paso que dio fue con esfuerzo, con paciencia y, sobre todo con pasión.
Cuando decidió mostrarse en eventos como el reciente Rally del Paraguay que se corrió por caminos itapuenses, o en el Cañonero Paraguay, gran buque de la Armada que ancló en el río Paraná en la costa de Encarnación, no sabía cuál sería la reacción, pero lo que encontró fue algo que lo marcó profundamente: Miradas de asombro, sonrisas sinceras, niños y adultos acercándose con emoción para una foto, para un video, para compartir un momento. “La gente no solo veía un disfraz, sino que veía dedicación, veía arte, veía historia”, dijo Oliveira.
Artesano de su destino. Y es que detrás del Vikingo hay manos trabajadoras. Roberto es artesano y cada pieza que forma parte de su vestuario fue creada por él mismo. Cada arma, cada accesorio, cada detalle lleva horas de trabajo, sacrificio y amor por lo que hace. Una inversión importante, sí, pero sobre todo una muestra del valor que le da a su sueño.
Pero su esencia va más allá del personaje. También se dedica a realizar murales y trabajos artesanales, dejando huellas de su talento en distintos espacios.
Las fotos con él no tienen precio fijo, son a voluntad, porque, más que un negocio, para él es una forma de conectar con la gente, de compartir alegría.
Hoy, el “Vikingo del Sur” no es solo un personaje llamativo. Es una historia viva que inspira. “Es la prueba de que incluso en los momentos más duros pueden nacer cosas hermosas”, señaló Oliveira, al agregar que con esfuerzo, creatividad y corazón, un sueño puede salir del anonimato y tocar la vida de muchos.
Los vikingos eran originarios de la región de Escandinavia, ubicada en el norte de Europa, que hoy comprende los países de Dinamarca, Noruega y Suecia. Es el hogar ancestral de donde partieron los navegantes, guerreros y comerciantes que marcaron la Era Vikinga, aproximadamente entre los años 793 y 1066.
Los noruegos exploraron y colonizaron principalmente hacia el oeste, llegando a las islas británicas, Islandia y Groenlandia. En tanto que los daneses se enfocaron en incursiones y asentamientos en el oeste y sur de Europa, incluyendo gran parte de Inglaterra y las costas de Francia.
FUENTE: UH