En un acto que ha generado una profunda indignación en la comunidad educativa de Itapúa, la Escuela Básica Augusto Roa Bastos, situada en la Calle C de Capitán Miranda, fue blanco de un cobarde hurto que pone en jaque la alimentación de decenas de niños.


Aprovechando la falta de vigilancia durante la noche, un grupo de malvivientes logró vulnerar los accesos de la institución para dirigirse directamente al área de depósito y cocina, de donde sustrajeron una importante cantidad de insumos destinados al programa "Hambre Cero".

Según los primeros reportes, los delincuentes se apoderaron de productos perecederos y no perecederos esenciales para la elaboración del almuerzo escolar, dejando las despensas vacías y provocando un perjuicio directo a los estudiantes más vulnerables que dependen de este beneficio estatal para su nutrición diaria.

El hecho fue descubierto por el personal directivo y de servicio al ingresar a la institución en las primeras horas de la mañana, encontrando rastros del violento ingreso y la ausencia total de los alimentos que habían sido recientemente entregados para garantizar la cobertura alimentaria.

La denuncia fue radicada ante la comisaría local y agentes de criminalística se constituyeron en el sitio para el levantamiento de evidencias que permitan identificar a los responsables, quienes habrían actuado con total conocimiento de la ubicación de las provisiones.

Mientras los padres de familia y docentes lamentan que la delincuencia no respete siquiera los recursos destinados a la niñez, se espera que las autoridades logren reponer los víveres a la brevedad posible para evitar que los alumnos se vean privados de su derecho fundamental a la alimentación en este ciclo escolar que apenas comienza.