La Escuela Básica N° 65 República Argentina premió trabajos de investigación y presentó una emotiva dramatización sobre la tragedia que marcó a la ciudad hace un siglo.


Con una jornada cargada de emoción y significado histórico, la Escuela Básica N° 65 República Argentina de Encarnación realizó la ceremonia de premiación del concurso de historia desarrollado bajo la iniciativa “Encarnación: Memoria, Resiliencia e Identidad”, en el marco de las actividades conmemorativas por los 100 años del devastador ciclón de 1926.

La actividad reunió a integrantes de la comunidad educativa y contó con la presencia de autoridades del ámbito educativo local y nacional, quienes destacaron la importancia de acercar la historia a los estudiantes mediante procesos de investigación y recuperación de la memoria colectiva.

Uno de los momentos centrales de la jornada fue la presentación artística protagonizada por los propios alumnos de la institución. A través de una dramatización, los estudiantes recrearon los acontecimientos ocurridos durante la tarde del 20 de septiembre de 1926, cuando un violento ciclón azotó Encarnación y provocó una tragedia particularmente dolorosa en la denominada Villa Baja.

La puesta en escena permitió recordar a las víctimas de aquel desastre y, al mismo tiempo, representar la capacidad de recuperación demostrada por la población encarnacena frente a una de las mayores catástrofes naturales registradas en la historia de la ciudad.

El concurso había comenzado semanas atrás con una etapa institucional destinada a involucrar a toda la comunidad educativa en la búsqueda y recopilación de información sobre el fenómeno climático, sus consecuencias y las posteriores muestras de solidaridad que surgieron entre los pobladores de la región.

Los estudiantes recurrieron a testimonios, documentos y distintos registros históricos para reconstruir los acontecimientos y comprender su impacto en la sociedad encarnacena.

Durante el acto se entregaron reconocimientos a los trabajos destacados, poniendo en valor el esfuerzo de los participantes y el acompañamiento de docentes y familias.

La iniciativa permitió que las nuevas generaciones se acerquen a uno de los episodios más significativos de la historia local, reafirmando desde las aulas el compromiso de preservar la memoria, fortalecer la identidad y transmitir a las futuras generaciones el legado de resiliencia de Encarnación.