Aseguran que Dionisio Vera Rojas fue confundido con otra persona y sostienen que existen fotos, videos y testigos que prueban que estaba en Santa Rosa del Aguaray al momento del homicidio ocurrido en San Lorenzo.


Una familia del barrio San Pedro de Encarnación alzó la voz para denunciar lo que considera una grave confusión de identidad que mantiene tras las rejas al pastor evangélico Dionisio Vera Rojas, procesado por un caso de asociación criminal y homicidio ocurrido en San Lorenzo, pese a que, según sus allegados, ese día se encontraba a cientos de kilómetros del lugar del crimen.

De acuerdo con el relato de su esposa, Priscila, la pesadilla comenzó el 25 de junio de 2024, cuando el pastor fue detenido durante un control policial sobre el puente Yacu Paso. Regresaba junto a su familia del Hospital Regional de Encarnación, luego de que uno de sus hijos recibiera el alta médica.

La mujer recordó que, en un principio, los agentes les informaron que existía una orden de captura por incumplimiento del deber alimentario. Sin embargo, minutos después le comunicaron que en realidad era buscado por una causa mucho más grave: asociación criminal y homicidio, en el marco de un asalto con resultado de muerte registrado el 30 de diciembre de 2023 en la ciudad de San Lorenzo.

La familia sostiene que el pastor jamás estuvo en ese lugar. Afirman que durante esas fechas se encontraba en Santa Rosa del Aguaray, donde pasó las fiestas de fin de año con familiares. Como respaldo, aseguran contar con fotografías, videos con fecha y hora, además de numerosos testigos que lo ubican participando de reuniones familiares, trabajos de construcción e incluso de un culto religioso durante toda la jornada.

Según los denunciantes, la considerable distancia entre Santa Rosa del Aguaray y San Lorenzo hace prácticamente imposible que Dionisio Vera Rojas haya participado del hecho investigado, por lo que creen que todo responde a un caso de homonimia o un grave error de identidad.

La esposa también cuestionó la investigación del Ministerio Público, señalando que la acusación estaría basada únicamente en la declaración de un coimputado, identificado como Sergio Antonio Ocampo, quien habría mencionado a una persona llamada "Dionisio" como integrante del grupo involucrado, sin que según la familia existan otras pruebas materiales que vinculen al pastor con el crimen.

Pese a ello, Dionisio Vera Rojas permanece recluido en la Penitenciaría Nacional de Emboscada mientras la causa avanza hacia el juicio oral.

Sus familiares reiteran que es inocente y piden que la Justicia analice las evidencias que, aseguran, demuestran que el acusado se encontraba en otro punto del país cuando ocurrió el homicidio.