Comerciantes expresan preocupación por la caída de las ventas, mientras la tradicional feria incorpora productos saludables y promueve el bienestar de los visitantes.


La Feria Municipal, La Placita de Encarnación continúa siendo uno de los principales espacios comerciales y culturales de la capital departamental, aunque actualmente atraviesa un escenario marcado por la disminución de las ventas. Durante un recorrido por sus pasillos, varios comerciantes coincidieron en que el movimiento de visitantes se mantiene, pero el volumen de compras ha disminuido considerablemente, afectando la actividad económica de los puesteros.

Los vendedores atribuyen esta realidad a la condición fronteriza de Encarnación con Posadas, Argentina, donde las variaciones del tipo de cambio entre el peso argentino, el guaraní y el dólar influyen directamente en las decisiones de compra de consumidores de ambos lados de la frontera. Si bien la feria continúa recibiendo visitantes, muchos recorren los puestos sin concretar adquisiciones, situación que genera preocupación entre quienes dependen de las ventas diarias.

A pesar del complejo panorama económico, La Placita sigue renovando su oferta para responder a las nuevas preferencias de los consumidores. Además de los tradicionales puestos de hierbas medicinales y remedios naturales para el mate y el tereré, en los últimos meses comenzaron a instalarse locales especializados en frutos secos y alimentos deshidratados, productos que ganan cada vez más espacio entre quienes buscan alternativas de alimentación saludable.

Durante la jornada también se desarrolló un espacio dedicado al bienestar integral. Una profesional del área de psicología compartió recomendaciones orientadas a reducir el estrés y mejorar la calidad de vida mediante hábitos sencillos. Entre las sugerencias mencionó el consumo de infusiones como el té de ruda, el té de tilo y el té de canela, tradicionalmente utilizadas por muchas personas como bebidas relajantes dentro de una rutina de autocuidado.

Más allá de las dificultades económicas, La Placita mantiene su esencia como punto de encuentro de la comunidad, combinando comercio, tradición y nuevas propuestas que buscan fortalecer la actividad de los emprendedores locales y ofrecer una experiencia diferente a quienes visitan este emblemático mercado encarnaceno.