Trece escuelas y seis categorías reúnen a cientos de chicos cada fin de semana, promoviendo valores, integración familiar y crecimiento deportivo.


Con gran entusiasmo y acompañamiento familiar, se dio inicio a una nueva temporada de las escuelas de fútbol, consolidándose como uno de los espacios más importantes para la formación deportiva en la ciudad.

Cada fin de semana, padres y familiares se reúnen para alentar a los pequeños futbolistas, generando un ambiente de integración y alegría. Según datos de la organización, participan entre 60 a 70 niños por escuela, alcanzando un total aproximado de 800 chicos distribuidos en 13 escuelas, que compiten en seis categorías, desde la 2012 hasta la 2017.

Este año, el proyecto crece con la incorporación de nuevas escuelas, entre ellas las del Club Nacional y 13 de Mayo de San Pedro, ampliando así las oportunidades para más niños dentro del fútbol formativo.

Desde la organización destacaron que el objetivo principal es fomentar la participación, el desarrollo de habilidades y la motivación de los niños. “Buscamos que disfruten, que jueguen y que sueñen con llegar algún día a ser profesionales, pero sobre todo que crezcan en un entorno sano”, expresaron.

La jornada inaugural estuvo marcada por la emoción de los chicos, quienes llegan cada temporada con grandes expectativas. Este tipo de iniciativas no solo impulsa el deporte, sino que también fortalece valores como el compañerismo, la disciplina y la convivencia familiar, pilares fundamentales en el desarrollo de los jóvenes.