El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reiteró su acusación contra el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset como el presunto responsable del asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, ocurrido en mayo de 2022 en Colombia.
- 28/02/2025
- Por Edicion Prensa
Durante la ceremonia de asunción del nuevo director de la Policía Nacional de Colombia, Carlos Fernando Triana Beltrán, el pasado 18 de febrero, Petro señaló que Marset fue excluido de la investigación sobre el crimen y cuestionó la actuación de la Fiscalía colombiana en el caso. “Uno de los principales narcotraficantes que mató a un fiscal paraguayo en Colombia, con impunidad de la Fiscalía, es un uruguayo, el narcotraficante Marset, que extrañamente su nombre desapareció del proceso de investigación del fiscal asesinado Pecci”, afirmó el mandatario.
El presidente recordó que el fiscal paraguayo fue asesinado mientras disfrutaba de su luna de miel con su esposa en la península de Barú, Cartagena de Indias. “Lo mataron enamorado y en medio del amor, brutalmente, por codicia, porque el fiscal Pecci estaba investigando al narcotraficante Marset, socio de los más poderosos narcotraficantes de Colombia”, lamentó.
Esta no es la primera vez que Petro menciona a Marset en relación con el crimen. En febrero, ya había cuestionado que el entonces fiscal colombiano Mario Burgos haya excluido al uruguayo de la investigación. Burgos fue apartado del caso en septiembre de 2024 por orden de la Fiscalía General de Colombia, sin mayores explicaciones.
El mandatario colombiano también hizo referencia al narcotráfico en la región y su impacto en la violencia. “Muerte, muerte y muerte. Ese camino tiene que ser discutido. La guerra contra las drogas no puede pasar por más muertes en el mundo. Puede pasar por otros caminos más pacíficos y más eficaces”, afirmó.
Marset, actualmente prófugo de la justicia, es señalado como un poderoso narcotraficante del Cono Sur. Según Petro, es socio del colombiano Julio Lozano Pirateque, a quien vinculó con homicidios en la industria de las esmeraldas y con amenazas contra su vida.
FUENTE: ADN