Familias de San Juan del Paraná aseguran que motocicletas con escapes modificados alteran el descanso nocturno. Reclaman mayor presencia policial y controles municipales para recuperar la tranquilidad del barrio.
- 11/08/2026
- Por Edicion Prensa
Vecinos del barrio Lomas del Sur, distrito de San Juan del Paraná, manifestaron su preocupación y exigieron una respuesta de las autoridades ante los constantes ruidos y maniobras imprudentes protagonizados, según denuncian, por motociclistas que circulan por la zona durante horas de la noche.
Los pobladores señalan que algunos conductores utilizan motocicletas con caños de escape modificados, conocidos popularmente como “roncadores”, generando fuertes explosiones y niveles de ruido que interrumpen el descanso de las familias.
La situación, según los vecinos, se vuelve especialmente preocupante en una vivienda donde reside una persona que atraviesa un tratamiento oncológico y que necesita descansar adecuadamente. Los afectados aseguran que el ruido constante dificulta el reposo y genera un impacto adicional en un entorno que requiere tranquilidad.
Los residentes afirman que los episodios se repiten con frecuencia y que, pese a haber realizado llamadas y reclamos ante la Policía Nacional, hasta el momento no habrían obtenido una respuesta que permita solucionar el problema de manera efectiva.
Ante esta situación, los vecinos solicitan que se implementen controles preventivos durante el horario nocturno, principalmente sobre motocicletas que circulan con escapes modificados y sobre conductores que realizan maniobras peligrosas en las calles del barrio.
Asimismo, plantean una intervención coordinada entre la Policía Nacional y los agentes municipales de tránsito, de manera a verificar la documentación, las condiciones de circulación y el cumplimiento de las normativas vigentes.
Los pobladores sostienen que no buscan impedir la circulación de motocicletas, sino que se respeten las normas y el derecho de las familias a descansar. Por ello, esperan que las autoridades adopten medidas concretas y sostenidas para reducir la contaminación sonora y prevenir situaciones que puedan poner en riesgo a otros vecinos.
El reclamo apunta a recuperar la tranquilidad del barrio y garantizar que las calles sean utilizadas de manera responsable, especialmente durante las horas destinadas al descanso de la comunidad.