Hace nueve meses estuvo al borde de la muerte por una infección generalizada y permaneció internada en Terapia Intensiva. Hoy, recuperada, regresó al Hospital General de Itapúa con un libro bajo el brazo para agradecer a quienes la ayudaron a sobrevivir.


La historia de Andrea Schrameier tuvo un nuevo capítulo este viernes, pero esta vez lejos del dolor y la incertidumbre que marcaron uno de los momentos más difíciles de su vida. Hace apenas nueve meses, una infección generalizada la llevó a permanecer internada en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital General de Itapúa (HGI), donde los profesionales de la salud trabajaron para mantenerla con vida.

Hoy, recuperada y convertida en autora de su propia historia, Andrea volvió al mismo lugar donde libró aquella batalla. Ya no como paciente, sino como una mujer que llegó cargando un mensaje de gratitud y un libro titulado “El milagro de seguir viva”.

La obra, presentada días atrás durante la Libroferia de Encarnación, recoge su experiencia durante la enfermedad, los momentos de incertidumbre, el proceso de recuperación y el acompañamiento recibido durante su internación.

Durante su visita al HGI, Andrea recorrió distintos servicios y protagonizó emotivos reencuentros con médicos, enfermeros y otros profesionales que estuvieron cerca de ella cuando su vida pendía de un hilo.

Como gesto de agradecimiento, entregó ejemplares de su libro a los equipos de la Unidad de Terapia Intensiva de Adultos y de la Unidad Oncológica. También obsequió una copia al director del hospital, Dr. Juan María Martínez.

Andrea continúa acudiendo al hospital para sus controles y seguimiento médico, avanzando en su recuperación. Pero esta vez su regreso tuvo un significado diferente: volvió al lugar donde luchó por vivir para contar que sobrevivió.

Su historia quedó ahora plasmada en un libro, pero también en los pasillos del hospital que fue testigo de su batalla. Una historia de dolor, esperanza y gratitud que deja un mensaje sencillo: seguir vivo también puede convertirse en una oportunidad para agradecer y contar la historia.