La Justicia impuso penas de hasta cuatro años de prisión por un esquema de transferencias fraudulentas que ocasionó un perjuicio de G. 995 millones; la investigación permitió rastrear las operaciones mediante evidencias tecnológicas y registros bancarios.
El Ministerio Público demostró un perjuicio patrimonial superior a los G. 1.261 millones mediante la utilización de cheques sin validez legal.
Si bien no son muchos los casos, las estafas en el sector inmobiliario son un gran golpe para las víctimas por el elevado monto que pierden, y algunas ven esfumarse todo el ahorro de su vida.
La aprehensión se produjo tras una alerta de seguridad emitida por una entidad bancaria mientras la sospechosa intentaba retirar dinero de una cuenta comprometida.
Un productor ganadero denunció haber sido víctima de una millonaria estafa, tras negociar la compra de más de 300 cabezas de ganado que nunca existieron. El perjuicio económico asciende a USD 148.311.