La UGP sostiene que la campaña agrícola muestra una evolución favorable tras un inicio complicado, aunque el contexto internacional y el aumento de costos generan incertidumbre en el sector sojero.
El estrés hídrico y el calor intenso perjudican gravemente al cultivo de estos dos productos, según lamentan los productores. Aguardan nuevas lluvias que ayuden a mejorar la situación en el campo.
La mayoría de los agricultores paraguayos intentan rápidamente dejar atrás los magros rendimientos de la cosecha de soja y se enfocan en la zafriña de soja y maíz, con el optimismo y la presión de alcanzar resultados que permitan salvar el año.