Autoridades advierten que el consumo de esta peligrosa droga se expande de forma alarmante y afecta principalmente a jóvenes



El sistema de salud del departamento de Itapúa se encuentra en estado de alerta ante el preocupante incremento de casos de sobredosis por fentanilo, una droga sintética de altísimo riesgo que ya circula de manera ilegal en la región. Desde el Hospital General de Itapúa señalan que la problemática dejó de ser un hecho esporádico y pasó a constituirse en un grave problema sanitario y social.


El director del hospital, Dr. Juan María Martínez, confirmó que en los servicios de urgencias se registra un aumento sostenido de pacientes jóvenes con presencia de fentanilo en el organismo. En la mayoría de los casos, esta sustancia se encuentra combinada con cocaína, una mezcla extremadamente peligrosa que potencia los efectos tóxicos y eleva de forma exponencial el riesgo de muerte.


De acuerdo con los datos recopilados durante el año 2025, la cocaína continúa siendo la droga más detectada en pacientes que ingresan por consumo de estupefacientes. Muchos de ellos presentan cuadros clínicos complejos, con secuelas severas a nivel neurológico, respiratorio y cardiovascular, lo que obliga a prolongadas internaciones en unidades de terapia intensiva y una alta demanda de recursos médicos.


En el caso específico del fentanilo, los profesionales de la salud advierten que incluso dosis mínimas pueden resultar letales. La sobredosis provoca una rápida depresión respiratoria que, si no es atendida de manera inmediata, puede derivar en un paro cardiorrespiratorio fatal en cuestión de minutos.


El Hospital General de Itapúa recibe pacientes no solo de Encarnación, sino también de distintos distritos del departamento e incluso de otras zonas del país, lo que evidencia la expansión del consumo y la magnitud del problema.


Ante este escenario, las autoridades sanitarias insisten en la necesidad urgente de reforzar las acciones de prevención, concienciación y control, especialmente dirigidas a jóvenes y adolescentes. Advierten que, sin un abordaje integral y coordinado, la crisis podría agravarse durante el 2026, con consecuencias cada vez más graves para la salud pública.