Ante síntomas como salivación excesiva o falta de coordinación, recomiendan no sacrificar al ganado y contactar de inmediato a las oficinas regionales para análisis profesionales.


El SENACSA emitió nuevas directrices para la detección y manejo de la rabia bovina, subrayando que su cumplimiento es clave para proteger la vida humana y evitar pérdidas económicas en el sector ganadero. La enfermedad, provocada por un virus que ataca el sistema nervioso central, se reconoce por incoordinación motora —especialmente en las patas traseras—, cambios de conducta, salivación excesiva y postración, con la muerte del animal entre cinco y diez días tras el inicio de los síntomas.

El SENACSA advierte que los productores no deben manipular ni intentar tratar a los animales sospechosos, ya que el contacto con la saliva infectada es suficiente para contagiar a las personas. Tampoco se recomienda sacrificar al ganado, pues permitir que muera de manera natural garantiza la obtención de muestras válidas para análisis de laboratorio y evitar diagnósticos erróneos, como confundir la enfermedad.

Ante cualquier sospecha, los ganaderos pueden acudir a las oficinas regionales de SENACSA en Encarnación, Hohenau, San Pedro del Paraná, Coronel Bogado, María Auxiliadora o Carlos Antonio López. También está disponible atención directa las 24 horas a través del Dr. Ovidio Ferreira al 0985 725 989. El servicio de diagnóstico es gratuito, asegurando que cada caso reciba una evaluación profesional y rápida.

Cumplir estas medidas es esencial para contener la rabia bovina, proteger el ganado y garantizar la seguridad de las comunidades rurales de Itapúa.