Especialista advierte que la falta de contención y comunicación en el hogar puede influir en conductas agresivas y destaca la importancia del acompañamiento emocional.
- 21/04/2026
- Por Edicion Prensa
La licenciada Zelideh Bogado, psicóloga, profundizó sobre una problemática que impacta con fuerza en la etapa adolescente: el bullying y su estrecha relación con el contexto emocional y familiar de los jóvenes.
Durante la entrevista, explicó que en esta etapa —marcada por cambios, inseguridades y búsqueda de identidad— muchos adolescentes son especialmente vulnerables a la presión social y a las agresiones de sus pares. Comentarios despectivos, burlas constantes y descalificaciones pueden generar consecuencias serias en la autoestima y el desarrollo emocional.
Sin embargo, la profesional planteó una mirada más profunda, señalando que detrás de muchas conductas agresivas también hay adolescentes que atraviesan conflictos personales.
“El adolescente que agrede muchas veces está cargando con situaciones que no sabe cómo manejar. Lo que vive o siente, lo termina proyectando en otros”.
Bogado explicó que la falta de comunicación en el hogar, la ausencia de acompañamiento o incluso el poco tiempo de calidad con los padres pueden influir directamente en este tipo de comportamientos. En muchos casos, los jóvenes no encuentran espacios donde expresar lo que les pasa y terminan canalizando esas emociones de forma negativa.
“Si un adolescente se siente escuchado y contenido en su casa, es mucho más probable que desarrolle empatía y respeto hacia los demás”.
Asimismo, remarcó que en esta etapa no basta con supervisar, sino que es fundamental generar confianza.
“El adolescente necesita sentirse comprendido, no juzgado. Necesita saber que tiene un lugar seguro donde hablar”.
Finalmente, la psicóloga insistió en que la prevención del bullying debe ser un trabajo conjunto entre familia y colegio, especialmente en la adolescencia, donde el acompañamiento emocional puede marcar la diferencia entre un joven que se pierde en la violencia o uno que aprende a gestionar sus emociones de manera saludable.