Al parecer una persona quiso enchufar una jarra eléctrica y explotó todo. El deposito del compatriota era clandé.


Un depósito de gas de Buenos Aires, Argentina, que funcionaba ilegalmente y tenía alrededor de 2.500 garrafas sin habilitación, voló por los aires esta mañana, dejando heridos y vecinos aterrorizados por una “lluvia de fuego y metal”. 

El incendio de gran magnitud se registró en el local alrededor de las 7:00 de este miércoles, ocasionando una serie de explosiones que se escucharon a varios kilómetros.

 “Las garrafas caían como misiles y destruyeron las casas”, dijo un testigo que además contó que muchas personas se salvaron de milagro de los enormes “proyectiles” que volaron por toda la zona. 

En el sitio se encontraban trabajando tres empleados, también de origen humilde, quienes sufrieron quemaduras y fueron derivados de urgencia a un centro asistencial.

El paraguayo 

El protagonista de la noticia, además del desastre, es el dueño del establecimiento: Óscar Adrián Benítez, un paraguayo que tendría ciudadanía argentina y que tiene su casa al lado mismo de la fábrica. Según los primeros reportes de la Policía bonaerense, el compatriota fue demorado inmediatamente tras el incidente para prestar declaración.

Cayó por su cabeza

 Thiago, un joven vecino de 19 años, está peleando por su vida tras ser alcanzado por una “garrafa voladora” voló más de 150 metros, atravesó el techo de su pieza e impactó de lleno en su cabeza, causándole un severo hundimiento de cráneo. Su madre, Rosa, relató entre lágrimas que el joven fue operado de urgencia en el Hospital Eva Perón y su pronóstico es reservado. El barrio entero hizo una cadena de oración por Thiago, cuya casa quedó en ruinas.

¿Negligencia o accidente? 

La hipótesis que manejan los peritos es que todo habría empezado por una pava eléctrica en mal estado. Por otra lado, la situación de Benítez es complicada porque no tenía la habilitación correspondiente. La Fiscalía argentina investiga ahora si el compatriota incurrió en el delito de estrago culposo, ya que el riesgo al que expuso a todo el barrio fue altísimo. Por ahora, el hombre permanece bajo custodia mientras se espera el informe de los Bomberos. 


Fuente: EXTRA