Con los traslados a los penales de máxima seguridad, las dos cárceles de este rango: Minga Guazú y Martín Mendoza, están por alcanzar el límite de capacidad.


El ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, confirmó este lunes, en una conferencia de prensa, que con los recientes traslados de los operativos Umbral en sus diferentes fases (700 en el procedimiento de anoche), la Penitenciaría de Minga Guazú llegó al 90 % de su capacidad, mientras que el penal Martín Mendoza de Emboscada se encuentra al 80 %. Ambas cárceles son de máxima seguridad.

“Nuestra política criminal es muy clara: no nos podemos dar el lujo de que estas nuevas cárceles tengan los mismos problemas de hacinamiento de los actuales, no lo vamos a permitir”, anunció Nicora.

En tanto, el Centro Nacional de Prevenidos, ex Tacumbú, registra ahora una población históricamente baja de 1.100 personas, una cifra ínfima, en comparación a las 4.000 personas que llegaron a estar allí en los últimos 15 años.

Tanto en la ex Tacumbú como en la cárcel de Ciudad del Este, se tienen solamente personas procesadas.

A nivel país, la cantidad total de personas privadas de libertad es de 20.500, de las cuales, cerca de 13.000 tienen procesos abiertos, pero dinámicos. “Entran y salen, algunos con medidas alternativas, otros llegan con prisión preventiva”, detalló.

Por su parte, el ministro del Interior, Enrique Riera, habló de la importancia de utilizar tanto las tobilleras electrónicas como la medida de prisión preventiva para no abarrotar las cárceles.

“No llegamos a 200 (tobilleras) lastimosamente, tenemos mil disponibles, con eso se puede vaciar una cárcel o una prisión más y media”, recalcó.

El ministro Riera reveló que unos 8.000 policías están ocupados en cuidar a las personas con prisión domiciliaria. Esto, subrayó, debilita la fuerza operativa. En ese sentido, la idea es que se tenga un celular, GPS y llamadas aleatorias que permitan hacer un control sin necesidad de policías.

Riera se refirió también a los delitos perpetrados dentro de las cárceles, pero con repercusión afuera, entre ellos, las extorsiones que todavía siguen, admitió. En ese sentido, está pensada una serie de instalaciones tecnológicas como: inhibidores de señal, escáner y detectores de metales.

FUENTE: HOY