El polideportivo del Barrio San Isidro cumple una función social clave: es un punto de encuentro para niños, jóvenes y familias, un espacio de contención y de construcción comunitaria.


Luego de años de abandono, falta de iluminación y deudas acumuladas, el Polideportivo del Barrio San Isidro comenzó a ser recuperado gracias a una gestión concreta que permitió destrabar una situación que afectaba directamente a vecinos, familias y jóvenes del barrio.

Hace apenas unos días, el diputado Sebastián “Cheba” Remesowski visitó el lugar y expuso públicamente el estado real del polideportivo: instalaciones deterioradas, ausencia total de iluminación y una deuda histórica con la ANDE que impedía cualquier tipo de mejora. Esa visita no fue simbólica ni discursiva: a partir de ese momento se iniciaron las gestiones necesarias para comenzar a resolver el problema.


Como primer paso, se canceló la deuda pendiente con la ANDE, lo que permitió restablecer el suministro eléctrico e iniciar los trabajos básicos de recuperación del espacio. Actualmente ya se ejecutan tareas graduales orientadas a devolverle al barrio un lugar seguro y utilizable para el deporte y la convivencia comunitaria.


“Cuando uno muestra un problema es porque está dispuesto a hacerse cargo. Este espacio estuvo abandonado durante años y los vecinos siguieron esperando. Hoy empezamos a cambiar esa realidad con hechos concretos”, expresó Remesowski.


El polideportivo del Barrio San Isidro cumple una función social clave: es un punto de encuentro para niños, jóvenes y familias, un espacio de contención y de construcción comunitaria. Su deterioro no solo implicaba un problema de infraestructura, sino también una pérdida de oportunidades para el barrio.


La recuperación del lugar se da en el marco de una forma de trabajar que prioriza estar presente, escuchar a los vecinos y gestionar soluciones reales, sin promesas ni anuncios grandilocuentes. “Así entiendo la política: viendo los problemas de frente, gestionando y resolviendo”, señaló el legislador.


Los trabajos continuarán de manera progresiva, acompañados por la comunidad, con el objetivo de que el polideportivo vuelva a ser un espacio digno, iluminado y seguro para todos los vecinos del Barrio San Isidro.


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