La captura del arquitecto argentino Ariel Fernando Morán (56), tras el rapto de una adolescente de 17 años, destapó una espeluznante red de agresiones, coacciones y presunta producción de pornografía infantil. Hasta el momento hay cuatro víctimas.


El jefe del Departamento Antisecuestro y Terrorismo de la Policía Nacional, comisario Juan Pereira, confirmó que la detención del sospechoso impulsó a por lo menos cuatro víctimas a perder el miedo y formalizar denuncias en su contra.


El uniformado explicó que la difusión masiva de los procedimientos policiales fue clave para que las víctimas, atormentadas por constantes amenazas de muerte y sometimiento psicológico, se armaran de valor.


“Al ver que esta persona ya estaba bajo segura custodia de la Policía, sintieron una liberación. Toman valor y dan a publicidad todo lo que han pasado. Hasta el momento tenemos cuatro víctimas que relataron las peripecias que atravesaron, dos de las cuales ya están plenamente documentadas y son mayores de edad”, detalló el jefe policial.


Para recabar más antecedentes sobre el sospechoso, el Departamento Contra la Trata de Personas se puso en contacto con la Policía Federal de Argentina, ante la sospecha de que Morán registre denuncias similares en su país de origen.


Sobre la modalidad operativa del arquitecto, el comisario reveló que este captaba a sus víctimas tanto a través de redes sociales como de forma presencial. Empleaba un elaborado poder de convicción, fingiendo ser una persona de bien y ofreciendo puestos de trabajo doméstico o de otro tipo.


Utilizaba el “cortejo”, mostrando extrema generosidad y amabilidad para atraer a las mujeres a su circuito. Una vez dentro de su entorno, comenzaba la manipulación y la violencia psicológica hasta dejarlas sin margen de reacción.


Según el jefe policial, los registros migratorios indican que Morán salió de Paraguay en febrero pasado y no registra reingreso legal, por lo que habría ingresado irregulamente.


Macabras evidencias incautadas en la mansión


El caso, que inicialmente se investigaba como violación de la patria potestad y coacción grave, dio un giro tras el allanamiento de la vivienda del argentino en San Bernardino, donde los investigadores hallaron una dantesca escena con tintes sádicos.


La comitiva fiscal-policial descubrió una habitación especialmente acondicionada como estudio de filmación, equipada con luces, cámaras y mesas exhibidoras.


Asimismo, los intervinientes incautaron marihuana y medicamentos controlados (somníferos), juguetes sexuales en gran cantidad y de descomunal tamaño, prendas de vestir de adolescentes con manchas y fluidos que podrían ser sangre, jeringas, dispositivos informáticos, pendrives y chips telefónicos.


Situación de los otros


Respecto a por qué no fueron detenidas otras personas halladas en el inmueble durante la intervención, entre ellas una joven extranjera que no hablaba castellano y el propio hijo del imputado, el comisario Pereira aclaró que el Ministerio Público analiza todo el material probatorio antes de disponer nuevas medidas.


“La joven extranjera estaba asustada, casi en shock, y fue trasladada a declarar. El hijo manifestó que residía eventualmente allí. La Fiscalía continúa analizando los circuitos cerrados y equipos informáticos para determinar si corresponde ampliar la imputación u ordenar más detenciones”, concluyó.


Actualmente, Ariel Fernando Morán permanece con pedido de prisión preventiva mientras la Fiscalía aguarda los peritajes de las evidencias informáticas y biológicas extraídas de la propiedad.


Fuente: HOY