El emblemático monumento de Asunción enfrenta una crisis por saturación física. Cuatro figuras históricas, con traslados aprobados por ley, aguardan afuera mientras el Gobierno reglamenta la creación de un nuevo recinto para ilustres.


El Panteón Nacional de los Héroes, concebido originalmente como el Oratorio de la Virgen de la Asunción en 1863, posee apenas 900 metros cuadrados. En 1936, el gobierno de Rafael Franco lo convirtió en un mausoleo nacional para albergar a los protagonistas de las guerras del país. Sin embargo, la estructura actual carece de espacio físico para nuevos restos, lo que detiene la ejecución de diversas normativas legislativas. 

Entre quienes aguardan su ingreso destaca el propio Rafael Franco. En el año 2012, la Ley 4748 dispuso su traslado y su ascenso póstumo a General de Brigada. Resulta irónico que el hombre que terminó la edificación y rescató los restos del Mariscal Francisco Solano López para el sitio permanezca aún fuera del recinto.

En septiembre de 2023, la Cámara de Diputados aprobó el traslado de José Alfredo Bozzano. El ingeniero naval, conocido como el “padre de los cañoneros”, dirigió la construcción de los buques Humaitá y Paraguay, piezas vitales para la victoria en la Guerra del Chaco. Su ingreso representa una reivindicación para la Armada Paraguaya, que actualmente no cuenta con representantes en el altar patrio.

La figura de Elisa Alicia Lynch generó los debates más intensos de los últimos años. En mayo de 2025, el Senado sancionó la ley que le otorgó la nacionalidad honoraria póstuma y ordenó su traslado desde el Cementerio de la Recoleta. Pese a su rol durante la Guerra de la Triple Alianza, su mudanza enfrenta trabas por la falta de sitio y cuestionamientos sobre su antiguo patrimonio de tierras.

El general Patricio Escobar también integra este grupo de figuras pendientes. Héroe de la Guerra de la Triple Alianza y expresidente de la República (1886-1890), su nombre figura con frecuencia en las listas de personalidades que el Congreso desea honrar. Durante su mandato, Escobar defendió los intereses del Estado frente a los reclamos de tierras de Madame Lynch, un hecho que hoy añade matices a la convivencia simbólica de ambos en el altar patrio.

Como solución a este colapso, se promulgó la Ley 7404 en diciembre de 2024. Esta norma ordena la creación del Panteón de Ilustres, un nuevo espacio solemne para personalidades civiles y militares. El Ministerio de Obras Públicas y la Secretaría Nacional de Cultura deben delimitar el nuevo sitio en un periodo de 120 días. Las críticas persisten; algunos expertos advierten sobre la falta de rigor científico en el manejo de restos y cuestionan si el nuevo proyecto resolverá de fondo el manejo del patrimonio histórico nacional. Mientras tanto, los restos de los héroes permanecen en sitios temporales a la espera de un lugar definitivo.

FUENTE: UH