Los últimos relevamientos de las consultoras Quaest y Nexus muestran al actual mandatario con una ventaja de cinco puntos en primera vuelta sobre el candidato del Partido Liberal.


Los últimos relevamientos de las consultoras Quaest y Nexus muestran al actual mandatario con una ventaja de cinco puntos en primera vuelta sobre el candidato del Partido Liberal. El escenario de balotaje proyecta un empate técnico que define la elección.


A pocos días de que los ciudadanos brasileños acudan a las urnas el domingo 4 de octubre, el escenario político consolidó una polarización extrema entre el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador opositor Flávio Bolsonaro. Las mediciones de la consultora Quaest, correspondientes al lunes 28 de septiembre, ubicaron al líder del Partido de los Trabajadores con el 39% de las proyecciones del electorado, mientras que el referente del Partido Liberal alcanzó el 34%.


El crecimiento de la brecha encendió las alarmas en el comando de campaña de la oposición. En las semanas previas, la distancia entre ambos competidores se mantenía en apenas tres puntos, pero los últimos movimientos del electorado estiraron la diferencia a cinco puntos a favor del oficialismo. Debido a que ninguno de los candidatos obtendría más del 50% de los votos válidos en esta instancia, la presidencia del gigante sudamericano se definirá en una segunda vuelta programada para el 25 de octubre.


Escenario de paridad absoluta para el balotaje

El panorama de cara a la segunda vuelta electoral muestra una paridad absoluta que mantiene el resultado bajo un manto de total incertidumbre. Según los datos difundidos por Quaest, en un eventual mano a mano, Da Silva y Bolsonaro obtendrían un 42% cada uno. Este empate técnico delinea una campaña que se resolverá voto a voto en las semanas posteriores a la primera vuelta.


Por su parte, la consultora Nexus también publicó su más reciente relevamiento y ratificó la paridad del proceso, aunque con números ligeramente más favorables para el actual mandatario. En el escenario principal simulado por esta firma, Lula registró el 42% de las intenciones de voto, mientras que Flávio Bolsonaro apareció con el 37%. La diferencia de cinco puntos se explica, según los analistas de la encuestadora, por un crecimiento de dos puntos del actual presidente, mientras que el candidato opositor se mantuvo estable respecto de las semanas previas. Para la instancia definitiva del balotaje, Nexus proyectó que Lula obtendría el 46% frente al 44% de Bolsonaro.


Una elección clave para el mapa político regional

El próximo domingo, los ciudadanos no solo definirán la fórmula presidencial que comandará los destinos del país por los próximos cuatro años. La jornada democrática también renovará la totalidad de la Cámara de Diputados, un tercio del Senado y definirá quiénes serán los nuevos gobernadores en 26 estados de la federación.


La oferta electoral de este año cuenta con una amplia lista de postulantes entre los que se destacan Augusto Cury, Ronaldo Caiado y Romeu Zema. Sin embargo, la atención de los analistas y de los mercados internacionales está concentrada casi con exclusividad en la disputa entre el proyecto progresista del Partido de los Trabajadores y la propuesta conservadora del Partido Liberal, un duelo que volverá a medir las fuerzas que dividen políticamente a Brasil.