El coordinador de divisiones inferiores, Julio Zayas, celebra el buen momento competitivo de las categorías formativas, pero advierte sobre la fuga desordenada de promesas juveniles.


En medio del receso competitivo tras el cierre de la primera etapa de la temporada, el profesor Julio Zayas, coordinador de las divisiones inferiores de Encarnación Fútbol Club, realizó un balance del trabajo desarrollado en las distintas categorías formativas de la institución.

El coordinador destacó el buen rendimiento de los planteles juveniles, resaltando que la categoría Sub-15 se ubica actualmente en la punta de su torneo, mientras que las Sub-17 y Sub-18 pelean en el tercer y cuarto puesto de sus respectivas competencias. Asimismo, subrayó el compromiso sostenido del cuerpo técnico, preparadores físicos, personal médico y entrenadores de arqueros, que acompañan a un promedio de entre 30 y 40 jóvenes por categoría (Sub-15, Sub-16, Sub-17 y Sub-18), quienes entrenan en la sede del Centro de Desarrollo Comunitario Ex-DIBEN.

No obstante, Zayas manifestó su preocupación por la constante salida desordenada de jóvenes promesas hacia clubes de la capital del país, citando como ejemplo reciente el caso del capitán de la categoría Sub-15, quien se trasladó al Club Libertad. En ese sentido, el coordinador explicó que la institución busca establecer un mecanismo institucional que permita que estos jugadores emigren formalmente a través de Encarnación Fútbol Club, evitando que las salidas se concreten por cuenta propia o por decisiones apresuradas de los padres, quienes muchas veces priorizan una solución económica inmediata para sus familias.

Zayas remarcó que este fenómeno desarma constantemente los planteles y complica la proyección de los mejores talentos locales hacia el plantel principal de primera división.

Pese a estas dificultades, sumadas a las inclemencias climáticas que afectan las jornadas de entrenamiento, el cuerpo formativo se mantiene confiado en continuar por el camino trazado una vez que se reanude el torneo, tras un breve receso de diez a quince días y la reapertura del libro de pases.

Con la premisa de priorizar la calidad por sobre la cantidad, las divisiones juveniles de Encarnación FC apuntan a consolidarse como un verdadero polo de desarrollo futbolístico para la región, proyectando volver a pelear los puestos de vanguardia una vez que arranque la segunda etapa del campeonato.