Se trata de Sara Andrea Irala Zárate, quien queda recluida en el Complejo Penitenciario para Mujeres Privadas de Libertad de Emboscada (COMPLE) tras ser imputada por supuesta lesión de confinza y violación del deber de cuidado de ancianos o discapacitados


La jueza penal de garantias de San Lorenzo, María Elena Cañete, ordenó la prisión preventiva de la propietaria y encargada del Hogar de Ancianos “El Balcón de la Luna”, imputada por presuntamente haber intentado vaciar la cuenta bancaria de un adulto mayor fallecido.


Se trata de Sara Andrea Irala Zárate, quien queda recluida en el Complejo Penitenciario para Mujeres Privadas de Libertad de Emboscada (COMPLE) tras ser imputada por supuesta lesión de confinza y violación del deber de cuidado de ancianos o discapacitados.


La defensa de la mujer solicitó arresto domiciliario en el mismo lugar donde habría ocurrido el hecho investigado, manifestando que en dicho domicilio funciona el Hogar de ancianos como asimismo el domicilio de la encausada. No obstante, la magistrada consideró que la medida sería inviable.


La jueza mencionó que no se adjuntó ningún elemento que permita suponer que la misma permanecerá sujeta al presente proceso y a sus resultas, considerando que como contrapartida, la pena que podría serle impuesta es elevada, por lo que subsistiría el peligro de fuga ante la falta de arraigo de la imputada.


Los datos preliminares concluyen que la mujer habría abusado de la relación de confianza y administración que mantenía respecto del adulto mayor, intentando presumiblemente disponer de fondos pertenecientes al mismo en beneficio propio, incluso con posterioridad al fallecimiento del titular.


Esta habría ocasionando un perjuicio patrimonial de Gs. 22.893.500 y vulnerando los deberes de cuidado, protección, asistencia y comunicación que le correspondían respecto de un adulto mayor en situación de especial vulnerabilidad, dado que la misma no prestó asistencia económica ni logística para el bienestar del señor Aurelio Zelada, omitió comunicar a sus familiares la internación del mismo y su posterior deceso.


El relato plasmado en la imputación refiere que Sara Andrea Irala Zárate, propietaria y encargada del Hogar de Ancianos ubicado Capiatá, habría asumido desde diciembre del año 2023 el cuidado, asistencia y administración de cuestiones personales y patrimoniales del señor Aurelio Zelada, de 72 años de edad, quien se encontraba en situación de vulnerabilidad y dependencia propia de su condición de adulto mayor.


El 24 de enero del año 2025 el hombre le habría otorgado un Poder General Amplio, permitiéndole administrar y disponer de sus bienes y recursos económicos, generándose entre ambos una relación de confianza y un especial deber de cuidado, protección y resguardo de su patrimonio.


El 5 de abril del año 2026, el adulto mayor ingresó al Hospital General de San Lorenzo con diagnóstico de “Neumonía Bacteriana”, lugar donde permaneció internado en compañía de una persona extraña al hogar de ancianos. La imputada no habría comunicado a sus familiares sobre la internación, estado de salud ni evolución médica, pese a encontrarse a cargo de su asistencia.


Luego, el 8 de abril, la misma se presentó en la sucursal del Banco Nacional de Fomento de San Lorenzo utilizando la tarjeta de débito del hombre con la aparente intención de retirar la totalidad de los fondos existentes en la cuenta bancaria del mismo, cuyo saldo ascendería aproximadamente a Gs. 50.000.000.


Para ello, habría intentado obtener primeramente el PIN de acceso y PIN transaccional, operación que no se pudo realizar en razón de que le fue requerido presentar el certificado de vigencia del instrumento exhibido (Poder General Amplio). Por otro lado, intentó concretar la extracción mediante la impresión de huella dactilar del titular en el hospital, diligencia que tampoco pudo realizarse debido a que funcionarios del nosocomio manifestaron no conocerla como responsable ni acompañante del paciente, pues la misma no habría asistido al señor Aurelio Zelada ni acompañado en el hospital.


Con base en el informe remitido por el Banco, aparentemente, ante la imposibilidad de extraer la totalidad del dinero existente en la cuenta bancaria, Irala Zárate habría realizado extracciones continuas de dinero utilizando la tarjeta de débito en el periodo en que el señor Aurelio Zelada se encontraba internado en el Hospital de Calle’i.


Específicamente, entre el 6 y el 9 de abril del año 2026, la misma habría realizado quince extracciones por valor de Gs. 1.500.000 en cajeros ATM, totalizando la suma de Gs. 22.500.000, y una compra de Gs. 393.500, realizada vía POS.


Posteriormente, el 9 de abril, la señora Sara Irala habría comunicado al gerente del Banco Nacional de Fomento el fallecimiento de Zelada, siendo advertida de que ya no podía utilizar la tarjeta de débito ni efectuar operaciones sobre la cuenta bancaria del fallecido. No obstante, el 10 de abril nuevamente acudió a la entidad bancaria con la aparente intención de retirar la totalidad de los fondos existentes en la cuenta.


Por otra parte, se tiene que la mujer habría solicitado servicios funerarios a la funeraria “San Lázaro” de la ciudad de Ypané incluso antes del fallecimiento del señor Aurelio Zelada, y le habría manifestado presuntamente que el mismo no contaba con familiares.


Los parientes de la víctima tomaron conocimiento del fallecimiento a través de terceras personas vinculadas a la funeraria y no por comunicación de la investigada, constatando además que el cuerpo ya había sido retirado por la empresa funeraria. Finalmente, los familiares retiraron el cuerpo y afrontaron los gastos funerarios correspondientes.


Fuente: MEGACADENA