El origen de manchas y fuertes olores sobre el espejo de agua de Lago Acaray reportado por vecinos a la altura de los kilómetros 11 y 12 de Ciudad del Este es investigado por el Ministerio Público y la Municipalidad local.


El hecho fue denunciado a finales de enero a través de las redes sociales, con fotografías y videos en los que los pobladores expresaron su preocupación sobre el hecho expresando sospechas de que el origen del problema estaría aguas arriba.

En este contexto, la Unidad Especializada en Hechos Punibles contra el Medio Ambiente Nº 2 de Alto Paraná, a cargo de la agente fiscal Zunilda Ocampos Marín, allanó esta semana la estancia San Marcos, ubicada en el distrito de Hernandarias.

El operativo contó con la participación de la Dirección de Delitos Ambientales del Ministerio Público (DEDA), efectivos de la Base Naval y agentes de la Policía Nacional, en un trabajo coordinado para garantizar el cumplimiento de la ley. 

Durante la intervención, la comitiva interinstitucional detectó una chanchería cuyas piletas se encuentran a orillas del curso hídrico que presenta filtraciones por la morfología del suelo y conecta directamente con el Lago Acaray.

Este hallazgo podría estar vinculado a derrames reportados, que representan un riesgo potencial para la salud humana, la fauna y la flora del lugar.

El mandamiento judicial para el allanamiento fue emitido por el Juzgado Penal de Garantías de Hernandarias, a cargo del magistrado Nelson Ojeda. La investigación busca identificar a los responsables y garantizar la aplicación de las sanciones previstas por la ley, según explicó la fiscal Ocampos.

La Fiscalía inició de oficio la investigación luego de publicaciones periodísticas que reportaban el derrame de sustancias desconocidas en el lago y de testimonios de frentistas de la zona. La pesquisa apunta a los supuestos hechos punibles de procesamiento ilícito de desechos, alteración del curso natural de las aguas y violación de medidas de impacto ambiental.

ANTECEDENTES. Vecinos reportaron que en los kilómetros 11 y 12 de Ciudad del Este denunciaron la aparición de manchas y un fuerte olor nauseabundo en el espejo de agua. La situación desató la alarma ante la sospecha de una eventual contaminación hídrica de uno de los principales pulmones naturales y espacios de recreo del Alto Paraná.

El primer indicio se dio en la noche del sábado 31 de enero, alrededor de las 23:00, cuando un hedor “irrespirable”, según relataron los pobladores, comenzó a expandirse por la zona ribereña de la fuente hídrica.

La intensidad del olor obligó a muchas familias a encerrarse en sus viviendas y generó temor ante un posible vertido irregular de residuos orgánicos en el cauce.

Al día siguiente los pobladores observaron que las aguas del Lago Acaray amanecieron visiblemente alteradas, turbias, con restos grasos flotando y un olor persistente en todo el lugar.

Todo fue documentado por los vecinos mediante fotografías y videos que rápidamente se viralizaron a través de las redes sociales, exigiendo la intervención de las autoridades competentes.

El impacto fue inmediato en los espacios de recreación instalados en la zona, frecuentados cada fin de semana por cientos de personas.

Ante la viralización de imágenes y denuncias en redes sociales, la Municipalidad de Ciudad del Este, a través de la Dirección de Gestión Ambiental – División de Áreas Protegidas, realizó la verificación en la zona del km 12 Acaray.

En un comunicado oficial, la institución confirmó la detección de una “alteración de las condiciones naturales del agua”, incluyendo suciedad, turbidez y la presencia de restos orgánicos.

FUENTE: UH