El caso, ocurrido en Ñemby, culminó con la condena del abuelastro de la víctima, quien también había sido sentenciado anteriormente por un hecho similar contra la hermana de la niña.


La agente fiscal de Ñemby, Gladys González, logró demostrar ante un Tribunal de Sentencia la responsabilidad penal de un hombre en la comisión del hecho punible de abuso sexual en niños, que derivó en la muerte de la víctima. Como resultado, la Justicia dispuso una condena de 30 años de pena privativa de libertad, además de 5 años de medidas de seguridad.

El condenado, abuelastro de la víctima —una niña de 3 años—, abusó sexualmente de ella en reiteradas ocasiones. Cabe destacar que el hombre ya contaba con una condena previa por el mismo tipo de hecho punible, cometido contra la hermana de la menor.

El caso salió a la luz en junio de 2021, cuando la niña fue internada en el Hospital de Clínicas. La víctima padecía síndrome de West, condición que le impedía hablar y caminar. Fue el personal médico tratante quien advirtió indicios del abuso y puso el hecho en conocimiento de las autoridades competentes.

Tras ser notificada, la representante fiscal se constituyó en el centro asistencial y solicitó la totalidad de los informes médicos correspondientes a la víctima. Las pericias determinaron que la menor presentaba lesiones de gravedad, entre ellas traumatismos crónicos reiterados —agudizados al momento del examen físico—, hemorragias, hematomas y desgarros, además de un cuadro de deshidratación, shock hipovolémico, shock séptico y falla multiorgánica, complicaciones que finalmente derivaron en su fallecimiento.

El fallo del Tribunal de Sentencia representa un nuevo avance en el combate contra el abuso sexual infantil en el país, ratificando el trabajo de investigación y litigación llevado adelante por el Ministerio Público en la búsqueda de justicia para las víctimas.