La legislación iraní no prohibía explícitamente la entrega de los permisos, si bien en la práctica las autoridades no los expedían.
- 04/02/2026
- Por Edicion Prensa
Las autoridades de Irán han ratificado una legislación para autorizar formalmente la expedición a mujeres de permisos de conducir motocicletas, poniendo fin a una indeterminación legal que obstaculizaba la entrega de estas licencias, semanas después de una oleada de movilizaciones antigubernamentales que se ha saldado con más de 3.000 muertos, según Teherán.
El decreto, firmado por el vicepresidente primero de Irán, Mohamad Reza Aref, contempla que "la Policía de la República Islámica de Irán debe emitir permisos de conducir motocicletas a las mujeres" y recoge que ello debe llegar después de que "reciban clases prácticas y realicen pruebas" bajo supervisión de la Policía de Tráfico, según ha recogido la cadena de televisión pública, IRIB.
La legislación iraní no prohibía explícitamente hasta la fecha la entrega de estos permisos, si bien en la práctica las autoridades no los expedían, motivo por el que las mujeres que conducían este tipo de vehículos eran consideradas legalmente responsables en caso de accidente, incluso si no era culpa suya.
La firma del documento, aprobado a finales de enero por el Consejo de Ministros, busca de esta forma poner fin a esta ambigüedad y respaldar formalmente la exigencia de entregar estos permisos de conducir motocicletas --uno de los medios de transporte más utilizados en Irán-- a las mujeres que aprueben los exámenes pertinentes.
La aprobación de la medida tuvo lugar tras una oleada de protestas por la crisis económica y el empeoramiento de la calidad de vida que se expandió hasta reclamar mejoras a nivel de Derechos Humanos. Las autoridades iraníes han denunciado la presencia de "terroristas" respaldados por Estados Unidos e Israel en las protestas con el objetivo de perpetrar ataques y elevar el número de víctimas para que el presidente estadounidense, Donald Trump, pudiera materializar su amenaza de lanzar un ataque contra el país.
Teherán ha confirmado hasta ahora la muerte de más de 3.000 personas, en su mayoría civiles y miembros de las fuerzas de seguridad, en las protestas, que arrancaron para denunciar la crisis económica y el empeoramiento de la calidad de vida. Sin embargo, ONG como Human Rights Activists in Iran han elevado los muertos a 6.872, entre ellos 6.443 manifestantes, incluidos 156 menores de edad.
Fuente: Europa Press/UH