El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, líder de una red transnacional de tráfico de cocaína y lavado de dinero, podría enfrentar hasta 20 años de prisión en Estados Unidos tras ser capturado el 13 de marzo en Bolivia.


Marset, acusado formalmente en Estados Unidos, enfrenta cargos graves de conspiración para el tráfico de cocaína y lavado de dinero, delitos que podrían llevarlo a pasar hasta 20 años en prisión, aunque existe la posibilidad de que su pena se reduzca si decide colaborar con la justicia estadounidense.

Marset lideraba una de las organizaciones de narcotráfico más importantes de Sudamérica, involucrada en el tráfico de toneladas de cocaína desde Bolivia y Paraguay hacia mercados europeos. Se le acusa de utilizar bancos e instituciones financieras estadounidenses para blanquear grandes sumas de dinero provenientes de actividades ilícitas, generando millones de dólares. La DEA, en su comunicado, destacó la magnitud de la operación, que abarcaba varios países, incluyendo Bolivia, Paraguay, Uruguay, Brasil, Bélgica, los Países Bajos y Portugal.

El operativo que resultó en la captura de Marset también derivó en la detención de cuatro personas, incluyendo a su hermana o media hermana, Tatiana V.M.A., quien fue arrestada en Bolivia. Además, fueron detenidos dos colombianos y un venezolano, todos acusados de asociación delictuosa y tráfico de armas. Los detenidos fueron trasladados al penal de Palmasola en Santa Cruz, Bolivia, donde cumplirán una detención preventiva de 180 días. Las autoridades estiman un daño de más de 15 millones de dólares a su organización criminal.

Marset había sido incluido en la lista de los fugitivos más buscados por la DEA en mayo de 2025. Se alega que la organización de Marset distribuía hasta 10 toneladas de cocaína por vez, involucrando a varios países y con una red financiera que operaba desde Sudamérica hacia Europa. La Fiscalía de EE. UU. también ha mencionado a Federico Ezequiel Santoro Vassallo, alias «Capitán», quien fue uno de los principales socios de Marset en el lavado de dinero transnacional. Santoro, un lavador de dinero basado en Paraguay, se declaró culpable en 2025 y fue sentenciado a 15 años de prisión por su implicación en el blanqueo de fondos derivados del narcotráfico.

Aunque Marset podría enfrentar una condena de hasta 20 años, los fiscales señalan que, dependiendo de su cooperación con las autoridades, la pena podría reducirse. En el caso de que se compruebe plenamente su rol como líder principal de la organización, es posible que la fiscalía solicite una condena de cadena perpetua.

Por otro lado, Paraguay también ha solicitado la extradición de Marset, ya que está vinculado con el asesinato del fiscal antimafia Marcelo Pecci en 2022. Aunque la prioridad para su procesamiento es en Estados Unidos debido a los cargos de narcotráfico y lavado de dinero, las autoridades paraguayas siguen buscando su entrega para que enfrente los cargos relacionados con el crimen.

La colaboración internacional en la investigación estuvo a cargo de varias agencias, incluyendo la DEA, Europol y la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia de EE. UU., con el apoyo de autoridades en Paraguay, Bolivia y otros países.

FUENTE: ÑANDUTI