Desde este viernes, los principales emblemas del mercado se suman al reajuste en los precios de los combustibles, con un aumento de G. 350 por litro en naftas y diésel.


La medida podría afectar la cadena logística y los costos de la canasta familiar.


Los nuevos precios ya rigen en estaciones de servicios de todo el país. El gerente comercial del Grupo Bahía, Daniel Cardozo, confirmó a medios capitalinos que las estaciones Shell aplicarán el reajuste.


Jorge Cáceres, gerente de Copetrol, informó que su firma también ajustó los precios desde el 31 de enero. Anoche trascendió que Petrobras, del Grupo Zapag, también aplicó incrementos.


Con la suba, el diésel común cuesta G. 7.540 por litro, mientras que el diésel prémium se comercializa a G. 9.340. En cuanto a las naftas, la común se vende a G. 6.480, la especial de 93 octanos a G. 6.980 y la súper de 97 octanos a G. 8.330. El alcohol tiene un precio de G. 5.290 y el Gas Licuado de Petróleo (GLP) se ubica en G. 5.500.


Paraguay, al no contar con refinerías ni producción propia de petróleo, depende de la importación de carburantes, cuyos precios están sujetos a las fluctuaciones del mercado internacional. La suba genera incertidumbre sobre su impacto en productos de primera necesidad y en el transporte público.


Petropar mantiene precios

En contraste con los emblemas privados, la petrolera estatal Petropar anunció que mantendrá sus precios “por ahora” en sus 280 estaciones de servicio, según la dirección de Comunicaciones de la empresa. Petropar, que abarca el 20% del mercado, regula de manera indirecta los precios a través de la competencia. Su última modificación fue en noviembre pasado, cuando redujo sus tarifas en G. 300 para las naftas y en G. 250 para el diésel.


FUENTE: ADN