Desde el Programa VIH de la VII Región Sanitaria explican que la profilaxis constituye una herramienta adicional de prevención y remarcan la importancia de mantener estrategias combinadas para reducir riesgos.


Las pastillas utilizadas para prevenir el VIH forman parte de las estrategias de prevención destinadas a personas sexualmente activas que presentan riesgo de adquirir el virus. Desde el Programa VIH de la VII Región Sanitaria destacan la importancia de conocer esta alternativa y utilizarla de manera adecuada, siempre con orientación de los servicios de salud.

En conversación con nuestro medio, Mónica González, responsable del Programa VIH de la VII Región Sanitaria, explicó que este método puede alcanzar una efectividad cercana al 90% cuando se utiliza correctamente y de acuerdo con las indicaciones correspondientes.

La profesional señaló que la medicación está dirigida a personas que se encuentran en situaciones de riesgo y constituye una herramienta adicional para disminuir las posibilidades de adquirir el VIH. Su utilización forma parte de un enfoque de prevención que busca ofrecer diferentes alternativas de acuerdo con las necesidades de cada persona.

No obstante, González remarcó que estas pastillas no sustituyen al preservativo. La razón principal es que la profilaxis está orientada específicamente a prevenir la infección por VIH, mientras que el preservativo también contribuye a reducir el riesgo de otras infecciones de transmisión sexual (ITS).

Desde el Programa VIH instan a la población a informarse adecuadamente antes de optar por cualquier estrategia preventiva y a recurrir a los servicios de salud para recibir orientación profesional. De esta manera, cada persona puede conocer las alternativas disponibles y determinar, junto con el personal sanitario, cuál resulta más adecuada para su situación.

La prevención combinada continúa siendo uno de los principales enfoques para reducir la transmisión del VIH. Esta estrategia contempla el uso correcto del preservativo y otras herramientas preventivas disponibles, además del acceso a información y servicios de salud.

Las autoridades sanitarias resaltan que contar con información confiable permite tomar decisiones responsables y acceder oportunamente a las herramientas de prevención disponibles, contribuyendo a una mejor protección frente al VIH y otras infecciones de transmisión sexual.