La Séptima Región Sanitaria recomienda controlar fechas de vencimiento y el estado de los envases para evitar riesgos alimentarios.
- 09/06/2026
- Por Edicion Prensa
Ante la creciente atención que ha generado el botulismo en las últimas semanas, la Séptima Región Sanitaria emitió una serie de recomendaciones dirigidas a la población con el objetivo de prevenir esta enfermedad y otras afecciones relacionadas con el consumo de alimentos contaminados o en mal estado.
La encargada de Epidemiología de la institución, la doctora Pastora Duarte, señaló la importancia de extremar los cuidados al momento de adquirir y consumir productos procesados y envasados. Explicó que una adecuada verificación de los alimentos antes de su consumo puede reducir significativamente el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos.
Entre las principales recomendaciones, la profesional destacó la necesidad de revisar siempre la fecha de vencimiento de los productos antes de comprarlos. Asimismo, insistió en observar cuidadosamente el estado de los envases, evitando adquirir o consumir aquellos que presenten golpes, perforaciones, abultamientos, corrosión o cualquier signo de deterioro que pueda comprometer la calidad e inocuidad del contenido.
Duarte advirtió que ciertas bacterias pueden desarrollarse en alimentos mal conservados o contaminados, produciendo toxinas altamente peligrosas para la salud. En el caso específico del botulismo, la enfermedad puede provocar síntomas graves que requieren atención médica inmediata, por lo que la prevención constituye la principal herramienta para evitar complicaciones.
La especialista también hizo énfasis en el consumo de miel procesada, recordando que este producto no debe ser suministrado a niños menores de un año. Explicó que la miel puede contener esporas bacterianas capaces de afectar seriamente la salud de los lactantes, cuyo sistema digestivo aún no está completamente desarrollado.
Desde la Séptima Región Sanitaria reiteraron la importancia de mantener hábitos seguros de alimentación, almacenar correctamente los alimentos y verificar siempre las condiciones de los productos antes de consumirlos. Estas medidas sencillas, señalaron, contribuyen a proteger la salud de toda la familia y prevenir enfermedades potencialmente graves.