El monitoreo del índice larvario se extiende a 15 distritos para detectar focos a tiempo y reforzar la prevención con apoyo de municipios y la ciudadanía.


El encargado regional de la Zona 7 del Servicio Nacional de Erradicación del Paludismo (SENEPA) en Itapúa, Miguel Ruiz, informó que se intensifican los trabajos de levantamiento del índice larvario con una cobertura ampliada en el departamento.

El profesional explicó que anteriormente los controles se concentraban en zonas con mayor densidad poblacional, pero actualmente el monitoreo se extendió a 15 distritos, con el objetivo de obtener un panorama más completo de la situación sanitaria.

“Hoy trabajamos de forma más amplia porque incluso en distritos pequeños puede aparecer un foco importante”, señaló, destacando que los datos ya fueron remitidos a Asunción y próximamente se darán a conocer los resultados oficiales.

El índice larvario es un indicador clave para medir la presencia de criaderos de mosquitos, y según Ruiz, el nivel ideal debe mantenerse por debajo de 1. Sin embargo, en algunos sectores se han registrado valores significativamente superiores, lo que obliga a reforzar las acciones preventivas.

En ese sentido, insistió en que la eliminación de criaderos es una responsabilidad compartida entre las instituciones y la ciudadanía. “Este es un trabajo conjunto con las intendencias y la comunidad. Sin la participación de la gente es imposible sostener resultados”, afirmó.

Además del monitoreo, SENEPA mantiene tareas de vigilancia ante cuadros febriles agudos y desarrolla campañas educativas en colegios y universidades, buscando generar conciencia desde edades tempranas sobre la prevención de enfermedades vectoriales.

Si bien la llegada de días más frescos contribuye a disminuir la población de mosquitos, el especialista advirtió que esto no representa una solución definitiva. “En nuestra zona el frío es temporal, por eso no podemos bajar la guardia”, sostuvo.

Finalmente, recordó que Paraguay se mantiene libre de transmisión autóctona de paludismo, aunque se continúa con controles a viajeros provenientes de zonas de riesgo. Paralelamente, se siguen abordando otras enfermedades como el Chagas, la leishmaniasis y la esquistosomiasis, dentro de un trabajo integral de vigilancia sanitaria.

Con estas acciones, el SENEPA busca fortalecer la prevención y anticiparse a posibles brotes, en un contexto donde el movimiento de personas y las condiciones climáticas siguen siendo factores determinantes.